"¡Que suspendan esta
guerra!"
ordenaba el rey
Pepín.
Y la Reina
interrumpía:
Atchís.
Se pusieron muy
contentos
los soldados de
Mambrú,
y también los
enemigos.
Atchús.
A encontrarse con su
esposa
don Mambrú volvió a
París.
le dio un beso y
ella dijo:
Atchís.
Es mejor la paz
resfriada
que la guerra con
salud.
los dos bailan la
gavota.
Atchús
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la canción del estornudo