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Miré por encima de las nubes y todo se veía tan calmo... la paz rebozaba
todo el espacio... un espacio en movimiento pero absolutamente
placentero... tal vez una memoria antigua recordaba el vientre de mi
madre...
No sabia si estaba soñando despierta o dormida... pero poco importaba
eso... ahí estaba... Celebrando la Vida!... de repente en medio de tanto
silencio con una brisa cálida casi imperceptible una voz llegó a mi
corazón... con la certeza y la convicción que el que me hablaba era el
dueño de las palabras... en verdad era la Palabra misma... su tono era
envolvente... amoroso... como si cada uno de sus dichos envolviera mi
corazón con un fuego suave justo a la temperatura en que mi memoria
genética recordaba con tanto placer... como recordar... como hacer
presente el pasado de no se donde... tal vez desde el inicio mismo de la
creación humana...
Su voz me alentaba a seguir... a saberme contenida y complacida en eso
que mi ser necesita en verdad ... eso que está justo en el centro de mi
espíritu... que nada tiene que ver con las necesidades conocidas y
generalizadas...
Comprendí entonces que ese hueco que había en mi... solo podía ser
completado en esta voz... con su presencia en mi...
Entendí entonces de las tantas necesidades del genero humano...
necesidades tan simples... pero a la vez tan profundas... como ser
amados... escuchados... sanados... curadas sus heridas del alma... de
ese niño interior que tantas veces se ha sentido desprotegido o tal vez
sobreprotegido que en síntesis es la misma herida...
Pude ver que todos estamos capacitados para dar este Amor fuera del
clásico amor conocido... que todos podemos brindarnos y compartirnos que
no es otra cosa que "partirnos con"... como un pan que se parte al ser
recién horneado... con esa miga blanca y esponjosa y sentir el aroma
exquisito que solo da el Amor verdadero...
Pero mi pregunta era como podríamos distinguir el verdadero Amor del
amor conocido por el genero humano...
Fue entonces cuando Su voz se hizo otra vez presente en mi ser interior
y me dijo... ellos reconocerán mi Amor!... me dije _claro es diferente a
todos los amores conocidos en la Tierra_...
Regresé no se como... en verdad no quería irme de ese lugar único...
cuando lo hice todo el ruido de lo cotidiano me ensordeció...
Entonces como un acto también antiguo abrí mis brazos y entendí el
significado de la cruz... entendí que en esos brazos abiertos es donde
se puede hallar el verdadero sentido de vivir
autora: Diana Celebrando la
Vida! |