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TOÑITO
Aun no sé por qué te quedaste en mi niñez,
tampoco por qué son tan lábiles los sueños
Tú buscabas un mundo de caracolas
y me preguntabas cómo era el mar.
Yo inventaba peces de colores
y dibujaba gaviotas que surcaban todos los mares.
El aire se enredaba entre los pinos
y tú me llamabas con el eco de tu risa.
Veías nuestro mundo a través de los cristales de tus gafas,
y entre el vidrio acobardado de la vida
yo no comprendía por qué soñabas.
Te fuiste sin darme tiempo a crecer,
sin entender las luchas
para librar tu nombre.
Y hoy me pregunto cómo habría
crecido nuestra amistad
Y Si después de tanto tiempo
mi presencia sería el eco de tu risa
Dime si en el universo
se enreda el aire entre los pinos.
Dime si allí también canta el agua de los ríos.
Dime si allí está nuestra montaña.
Dime si vendrás a buscarme cuando parta.
Dime si seguirás buscando caracolas.
Me encontrarás arriba en la colina,
allí donde nuestra tierra se une con el cielo azul
de nuestros sueños.
Allí donde regresarán las gaviotas
que visitaron nuestro mar
Hazme un sitio en tu estrella rutilante,
deja que descanse allí mi corazón vencido
TUS PREGUNTAS
Bajo este espacio infinito
rodeados de un firmamento
que envuelve cada día nuestras almas
me preguntas cómo se vive
me preguntas cómo se muere
Y la vida es a veces alegre,
a veces inhóspita
aquí, allí y en cualquier parte.
Y... ¿la muerte?
tiene la misma cara en todas partes.
Allá se mueren de hambre,
aquí de soledad y tristeza,
y tiene un sabor amargo,
un sabor a desconcierto,
y una urgencia de perdón
que no se alcanza
Y después de tanto devenir,
de transitar una y otra vez
esta vida que nos nombra,
vuelvo al refugio de lo que soy
o tal vez de lo que quiero ser.
Y ésta es la forma de reconocerme,
es así como le planto cara al desconcierto.
Es así como transito por tu huella
y como sobrevivo en mis recuerdos
Y cuando llegue la hora
de viajar a mi estrella rutilante
lo haré sola, aquí o en cualquier parte,
pero en esa soledad quiero llevarme
tu recuerdo
Y tal vez la última de tus preguntas
que quedará entonces sin respuesta.
ESTE CORAZÓN
No necesito un corazón grande para amarte.
Me basta este corazón pequeño para quererte.
Aquí, en este corazón
a veces confundido
a veces alegre, a menudo taciturno
y siempre presa del ensueño
hay un lugar especial para ti.
No me pidas que lo cierre sólo con tu nombre,
deja que él abra miles de puerta
para acoger otros corazones
que lo buscan como tú
Esa es mi pasión,
la de quererte como uno solo,
la de amarte en la inmensidad
del cariño que recojo de los otros
Llega siempre así,
sin ataduras y sin miedo.
Quédate cuanto quieras
entre los brazos de este
humilde corazón.
No puedo hablar de la brisa del atardecer
no puedo cantar odas al amor
Sólo puedo encender una luz
la luz que acompañe a tu corazón.
DÉJAME
Déjame que cierre esa oquedad
deja que mi voz sea otro testigo
de esta locura que nos quieren vender
Que no te engañe su argucia
que no te vendan como necesario el dolor
Todo dolor es innecesario
es injusto y cruel.
Quédate conmigo,
acompáñame en esta resistencia activa
Luchemos en todas las contiendas
Dejemos que nuestra voz se alce sobre todos los silencios
Escribamos juntos otra historia
Y entonces, cuando otros nos crean rendidos
habremos ganado
Y las luces de nuestros corazones
encenderán juntas las antorchas de la esperanza
Déjame, entonces, que tu paso sea mi paso
Deja que tu vereda de allá sea también mi vereda.
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