|
HASTA SIEMPRE, AMADA
poema de ©Cristy
Soledad inacabable tiñe
mi vida de espanto. La tarde, negra e infausta se cierne sobre el alma dolorida. Brillan algunos luceros, pero quiero tus ojos, café y miel para mis ansias. Las rosas se abren temerosas de tu boca, y yo espero tu sonrisa, escondida mi ilusión tras la puerta de tu cuarto. Ay! veneno que bebo a diario desde tu adiós, mátame sin piedad que éso prefiero a este puñal que me descarna de a poco. Ven , ven, ven sueño roto hazte cierto para mí. Tráeme a mi Reina, tráela en un alado caballo custodiada por ángeles y deposita tamaño tesoro en su lecho angelical. Ven, no me dejes sueño roto.
TU MAMA
Cristy Battistel Roggio
CÓRDOBA, 23 de Julio 2006-
|