  

Por Ti
Tengo una eléctrica necesidad de tus
besos.
Que se expande por mi cuerpo
con frenética energía.
Una ardiente necesidad de tus ojos.
Tus ojos
cada vez que me miran.
Para darte mis ojos.
Para darte mi boca
repleta de besos
para tu boca encendida.
Para tus caricias basta mi cuerpo.
Para mi piel,
tus manos prístinas.
Tengo un amor que crece por ti
cuando arde tu alma
muy junto a la mía.
© Laura S. Schapira
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Mi voz en ti
Te amo.
Mi voz resuena cuando pronuncio esas
palabras.
Con matices nunca oídos
mi voz resuena en las montañas.
Con la respetuosa delicadeza
de las cosas más sagradas.
Con la pasión más salvaje
por los siglos encontrada.
Mi voz resuena en los ríos de tu
mente
y hace nido en tus entrañas.
Mi voz te resuena muy adentro:
vibra con tu misma resonancia.
Y en este abrazo como fuego,
una a una, te tejo entre palabras.
Algo en ti de oro y ángel, me
persigue,
algo en ti, mi voz atrapa.
Todo entre nosotros se resume
desde mi voz enamorada.
Desde el lugar exacto en la caricia,
desde el lugar exacto en la mirada.
Porque todo en mi mirada
se ha tejido para verte.
Porque en todos mis caminos
encuentro tu mirada.
Desde el lugar exacto en la caricia
mi piel de fuego te busca como al
agua.
Mi cuerpo entero te desea
y se apacigua, envolviéndose en tu
magia.
Te amo.
Mi voz resuena por encima de otras
aguas.
Mi voz resuena, mágica y potente,
atrapando cada instante de tu alma.
Un encuentro programado
y la impresión en nuestra sangre
que todo en nosotros se hace luz
y se hace águila.
Mi voz en ti
resuena en tus montañas.
Mi voz teje con su canto
una tenue telaraña.
Mi voz te envuelve como seda
y caliente, te brilla como plata.
Arde, ardiente entre tus manos:
inasequible a cualquier otro es su
llama.
Mi voz resuena en ti
y es tal cual como soñabas.
Mi voz se yergue en el camino
y te atrapa entre palabras.
© Laura S. Schapira
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La marcha
Raudamente mis corceles
marchan en silencio por tu alma.
Nada podría detenerlos
siendo yo su reina y generala.
A curar tu corazón
de las heridas más aviesas,
a poner sobre tus llagas
el embrujo de un poema, una canción.
Que hechizada por tu amor
voy germinando yo en tu mente
como un capullo que se crece
y se abre en ilusión.
Como presa de este incurable amor
que me persiste,
radiante, inexorablemente cierta,
clamorosamente tuya marcho en vos. © Laura S. Schapira


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