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POEMAS LAURA
SCHAPIRA
Por Ti
Tengo una eléctrica necesidad de tus besos. Que se expande por mi cuerpo con frenética energía. Una ardiente necesidad de tus ojos. Tus ojos cada vez que me miran. Para darte mis ojos. Para darte mi boca repleta de besos para tu boca encendida. Para tus caricias basta mi cuerpo. Para mi piel, tus manos prístinas. Tengo un amor que crece por ti cuando arde tu alma muy junto a la mía. © Laura S. Schapira ***************** Mi voz en ti Te amo. Mi voz resuena cuando pronuncio esas palabras. Con matices nunca oídos mi voz resuena en las montañas. Con la respetuosa delicadeza de las cosas más sagradas. Con la pasión más salvaje por los siglos encontrada. Mi voz resuena en los ríos de tu mente y hace nido en tus entrañas. Mi voz te resuena muy adentro: vibra con tu misma resonancia. Y en este abrazo como fuego, una a una, te tejo entre palabras. Algo en ti de oro y ángel, me persigue, algo en ti, mi voz atrapa. Todo entre nosotros se resume desde mi voz enamorada. Desde el lugar exacto en la caricia, desde el lugar exacto en la mirada. Porque todo en mi mirada se ha tejido para verte. Porque en todos mis caminos encuentro tu mirada. Desde el lugar exacto en la caricia mi piel de fuego te busca como al agua. Mi cuerpo entero te desea y se apacigua, envolviéndose en tu magia. Te amo. Mi voz resuena por encima de otras aguas. Mi voz resuena, mágica y potente, atrapando cada instante de tu alma. Un encuentro programado y la impresión en nuestra sangre que todo en nosotros se hace luz y se hace águila. Mi voz en ti resuena en tus montañas. Mi voz teje con su canto una tenue telaraña. Mi voz te envuelve como seda y caliente, te brilla como plata. Arde, ardiente entre tus manos: inasequible a cualquier otro es su llama. Mi voz resuena en ti y es tal cual como soñabas. Mi voz se yergue en el camino y te atrapa entre palabras. © Laura S. Schapira ************************* La marcha Raudamente mis corceles marchan en silencio por tu alma. Nada podría detenerlos siendo yo su reina y generala. A curar tu corazón de las heridas más aviesas, a poner sobre tus llagas el embrujo de un poema, una canción. Que hechizada por tu amor voy germinando yo en tu mente como un capullo que se crece y se abre en ilusión. Como presa de este incurable amor que me persiste, radiante, inexorablemente cierta, clamorosamente tuya marcho en vos. © Laura S. Schapira
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