Te adormeció las noches, y
miraste, en el oro
Del crepúsculo, hundirse los
pájaros marinos.
Porque mi alma es toda
fantástica, viajera,
Y la envuelve una nube de locura
ligera
Cuando la luna nueva sube al
cielo azulino.
Y gusta, si el mar abre sus
fuertes pebeteros.
Arrullada en un claro cantar de
marineros
Mirar las grandes aves que pasan
sin destino.
poemas de Alfonsina
Storni