 
8 de Marzo | DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Día Internacional de la Mujer se celebra el día 8
de marzo y está reconocido por las Naciones Unidas. En este día se conmemora la
lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la
sociedad y en su desarrollo integro como persona. Es fiesta nacional en algunos
países y es conmemorada por Naciones Unidas.
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Poemario Juana de Ibarbourou
Poemario
Alfonsina Storni
Poemario
Gabriela Mistral
Lucha
contra el cáncer de ovarios
Poesía de las escritoras : Cristy
Battistel Roggio nacida en Córdoba Capital, Libia Carciofetti nacida en Villa
Constitución, Santa Fe
Poldy Bird nacida en Paraná Entre
Ríos.
¡Milagro!
¡Dios mío! ¡Que milagro! en mis manos se mecen.
Vuelan, se agitan... Y entre mis dedos aparecen.
Donde el posó sus labios, aparecieron mariposas.
Que displicentes bailan y aletean afanosas.
Camino por el parque y me miran como a loca.
Me tiembla todo el cuerpo, y no deja de reír mi boca.
¡Me besó y estaba cuerda! Cuando me dijo ¡Te amo!
Puso entre mis dedos lino, con pelusillas de tamo.
Brincando como una niña con mis cabellos al viento.
Recitando así mis versos, poetisa ya me siento.
Mientras que la gente se ríe, yo deliro suave y lento.
Pues ya creo en el amor ¡Pobres son! y lo lamento.
Milagro de tenerlo tatuado, en el pecho muy adentro.
Sentir que ya es mañana, nuestra hora del encuentro.
Y me invade la alegría, y me crece la ternura.
Al sentir que su perfume, es su genio y su figura.
¡Miren mis manos señores! Y juzguen esta locura.
Que alejó de mi pobre vida, todas mis amarguras.
Toquen mis manos y sientan, aletear de mariposas.
Dejándome en los dedos, un suave perfume de rosas.
Libia Beatriz Carciofetti // Argentina
Derechos reservados Nº 452298
libypoesias@arnet.com.ar
PÁJAROS VIVOS
POLDY BIRD
A veces la gente me pregunta por qué le tengo miedo a la muerte. Y el
interrogante me da vueltas por dentro, ata y desata nudos en largas noches
azules de ojos abiertos como los de los peces. Vos me entendés, mamá. Me
entendés, girando entre las rosas, suspendida en el muro de los jazmines,
siempre cerca, siempre al alcance de mi voz, nunca visible para nadie.
Vos me entendés, empolvada de tiempo entre los libros, asomándote en coplas a
esta vida en la que sí me ven, en la que las manos de los otros pueden tocarme
todavía y mis pasos dejan huellas en los pisos de esta casa que me sobrevivirá
y tal vez siga albergándome, muda y transparente en los rincones, dentro de los
floreros, o detrás de las cabritas de terracota que una amiga amasa para mí,
cada tanto.
Y seré como vos ahora; una brisa que abanica las cortinas bordadas, pero que no
se atreve a posar su beso sobre la frente de la gente amada.
-Usted le tiene miedo a la muerte, ¿por qué le tiene miedo a la muerte?
Quisiera contestarles que no es exactamente miedo. Es solamente no querer
morirme. ¿Usted quiere morirse?, tendría que responderle al que interroga. O si
no: "¿Usted entierra a sus muertos para siempre? ¿No los sueña de noche con la
sonrisa tibia? ¿No les habla en las tardes mientras acomoda sus papeles; no se
les pone cerca en el recuerdo para que no estén tan quietos, tan ausentes, tan
sin una delgada cadenita de luz que los amarre al latido y la música?".
Mamá: ¿vos pensabas como ellos? No te hagas la asombrada. No quieras distraerme
con este sol magnífico y este olor a pasto recién cortado. ¡Ah...,
desconfiada...! ¡Ah..., temerosa pobrecita mía...! Me veías tan pequeña que no
creías, tal vez, que iba a tener fuerzas suficientes para traerte en mí, desde
mis ocho años tan tristes, hasta ahora, hasta mi hoy, siempre al costado de mi
llanto, al costado de mi risa, siempre en el tumultuoso corazón de cada palabra
que escribo.
Te turbas..., te estremeces... Yo también me estremezco cuando leo tus coplas.
"Si llego a morirme joven
no quiero que me empareden,
a flor de tierra ha de serme
la quietud, mucho más leve."
Y aquella otra, que ahora te desmiento, mamá, que ahora te digo que no, que no
es cierto, que nunca será cierto:
"Cuando la voz se me pierda
por el bosque del silencio
han de helárseme las coplas
igual que pájaros muertos."
Míralas..., están vivas, están calientes, baten sus alas; en el cuenco de mis
manos comen alpiste; a veces beben en las fuentes de las plazas un agua alegre
que se parece al canto de los niños; otras, como ahora, beben un llanto lento
que baja de mis ojos y lava tu cuidadita pose en los retratos.
Míralas, mamá, son pájaros vivos, de una rara especie que no se extinguirá.
Te lo prometo.
POLDY BIRD , Paraná Entre Ríos
EL SHOW DEBE CONTINUAR
Vacilan mis pasos a tu encuentro;
quiero y no quiero;
la luna dormida no me sigue;
estoy sola yendo a la
deriva.
Paraíso de amor que
pisoteo es este camino
largo y negro;
ayer fue sendero de flores
coloridas;
hoy es tumba fatal para
mi vida.
Pero debo continuar
aún a tientas; aunque
lloren mis ojos doloridos,
porque no debe rendirse
ante el olvido,
el amante acostumbrado
al desvarío.
Por eso es que sigo
este camino de piedras
y moho ennegrecido;
actúo mi papel preferido
que es buscar el amor
más escondido,
el pretendido, el que
mata a fuego y sangre
hasta el delirio.
Que es así esta carga
en mi vida;
andar y andar en busca
del sol para mis huesos,
de la mano para mi mano,
del cuerpo para mi cuerpo,
y de la voz dulcísima
que a mi oído se aproxime
y murmure:
estoy contigo.
© CRISTY BATTISTEL ROGGIO, Córdoba Capital
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Lucha
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homenaje a
Libia
Carciofetti en el Día de la Mujer
Día de la Madre
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